Puñalada por la espalda.

Para mi que el sábado pasado, cuando Peñarol salió a la cancha por última vez dirigido por Gregorio, ya estaba todo cocinado.
Estoy convencido que los dirigentes ya habían decidido cesarlo y no creo en todo ese circo de reunión de directiva que se hizo el día en que se comunicó la decisión de echarlo.
Esto lo aprendí el año pasado: cuando Aguirre dirigió contra Defensor su último partido, por la velocidad con la que su ida a Qatar y la llegada de Gregorio se dieron, no me entra en la cabeza que aquel sábado a la noche (menos de 48 hs antes de que La Fiera renunciara) los dirigentes no estuvieran enterados que se iban a dar cambios importantes.
Me parece que ahora se repitió la jugada, los dirigentes ya sabían lo que iba a pasar de antemano.
Gregorio entró a la cancha echado y nosotros, los hinchas, los que de verdad acompañamos al club por nuestros sentimientos y que no estamos para lucrar, pasamos ratos de nerviosismo y ansiedad esperando a la reunión de directiva pactada para el domingo. 
Para ser claro, gracias a la directiva me sentí un idiota. Me hicieron vivir en la expectativa constante de enterarme qué iba a pasar, cuando todo estaba arreglado desde hacía un buen rato.
¿Y qué otro argumento más que las charlas de la semana pasada que algunos de los pesados tuvieron con Da Silva (mientras Gregorio seguía en su cargo) necesito para darle validez a mi idea?
Los dirigentes se burlaron de todos nosotros, nos caminaron por arriba y una vez más, demostraron que los que realmente sentimos a Peñarol somos solo número$. Cuota social, el pago de la entrada a la cancha, merchandising oficial... repito solo número$.

Sobre Gregorio puedo decir que es un gran caballero, es de esos tipos de los que quedan pocos: es amable, respetuoso y de la humildad creo que ni necesito hablar; además lleva el amarillo y negro tatuado a fuego en su corazón.

Lo que se puede discutir es si por lo demostrado en la cancha por el equipo el no debía seguir, lo que va a criterio de cada uno. Yo pienso que no tuvo la culpa de, por ejemplo, que González metiera una patada innecesaria para hacerse echar en Mendoza, o que Gunino tirara una de volley cuando se acababa el clásico. 
Lo que sí creo es que falló en algún planteamineto y en varios cambios en los partidos, pero no me parece bien que haya sido echado: ya había armado su plantel y conocía a los jugadores muy bien. Ahora se va a ser arrancar de cero en esos aspectos y no es nada bueno que se haga con el campeonato en marcha.

Lo que no se puede discutir es la forma. Como una persona de bien Gregorio aceptó las (creo supuestas) disculpas de Damiani por la forma cobarde en la que lo echó en el 2007. Don Gregorio lo disculpó, más que nada por su sangre oro y carbón y para volver a estar cerca de "su" gente, pero Damiani le clavo el cuchillo por la espalda una vez más, asegurándole su continuidad en un momento y echándolo unas horas después, sin darle la cara, igual que hace casi 5 años.

Ahora hay que seguir adelante, estamos en plena temporada en los 2 torneos y hay que pensar en el futuro. Vamos Peñarol! 

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